La manzanilla, calmante y cicatrizante

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La manzanilla (Matricaria recutita), también conocida como manzanilla común, camomila, camamilla o camamila, es una planta herbácea anual de la familia de las asteráceas. Originaria de Europa y Asia, se ha ido extendiendo hasta algunos lugares de Australia y América. Es una planta de tallo erecto y muy ramificado, que puede alcanzar los 50 cm de alto.

Las hojas son sésiles, muy finas y angostas. Las flores tienen numerosos y pequeños pétalos de color blanco, con centro amarillo y globoso.

El fruto es muy pequeño, verdoso-amarillento. Las inflorescencias tienen un aroma específico, agradable y un sabor ligeramente amargo.

Las plantas se van distribuyendo en densas matas que cuando están en flor, son muy agradables, calmantes y refrescantes a la vista.

Un poco de historia

Existen pruebas de que desde los egipcios, y más tarde los griegos y romanos, ya usaban la manzanilla para tratar afecciones del aparato digestivo.

Los romanos también la usaban en los partos; de ahí proviene su nombre en latín matricaria, haciendo referencia a las matronas.

La manzanilla probablemente sea la planta medicinal más popular y conocida universalmente, ya que es cultivada en casi todo el mundo.

Principios activos de la manzanilla

La manzanilla contiene numerosos compuestos; entre ellos podemos destacar el aceite esencial de camazuleno, alfa-bisabolol, fenol, lactonas, cumarina y flavonoides.

Entre su contenido en minerales, se destacan el calcio y fósforo.

Las partes de la planta que se utilizan son las flores secas o frescas. La forma más habitual de utilizarlas es en infusión. De sus flores se consiguen extractos para preparar remedios caseros.

Recolección y conservación de la manzanilla

Dependiendo de la región geográfica de donde provengan las plantas, se cosecharán al final de la época estival, o en regiones más frías, antes de que caigan las primeras heladas. Se cortan las ramitas que tienen flor y se reúnen formando pequeños ramilletes. Se cuelgan en una cuerda boca abajo, en varios ramilletes, para evitar exceso de humedad, en un lugar que esté a la sombra y al resguardo de cualquier fuente de contaminación y olores desagradables. El secado dura unas dos semanas en verano y hasta un mes en invierno.

Pasado el período de secado, se procede a limpiar la manzanilla. La única parte que se rescata de la planta son las flores, desechando sus pétalos. En un frasco de cristal bien limpio y del tamaño adecuado a la cantidad de flores, se va llenando con las mismas, hasta ¾ de su capacidad. Se guarda este frasco en un lugar fresco y seco. En condiciones ideales, se preserva hasta por un año sin perder sus propiedades terapéuticas. Encuentra los mejores productos en amazon categorizados Bueno, bonito y barato

Flores de manzanilla

Efectos terapéuticos de la manzanilla

La manzanilla facilita las digestiones difíciles y ayuda a conciliar el sueño. Las infusiones de manzanilla son eficaces para combatir el insomnio, la fiebre y los cólicos hepáticos.

Y es que esta pequeña y noble planta tiene en sus flores una esencia de color azul oscuro que contiene un compuesto, el camazuleno, muy apreciado en terapéutica como antiinflamatorio y antialérgico. Además, las flores de manzanilla contienen otros principios activos que le dan carácter de antiespasmódica, carminativa y vulneraria.

La manzanilla, además, puede utilizarse en cataplasma, para reducir la inflamación intestinal o en compresas, para aliviar la irritación de ocular debida a agentes externos como el viento o por causas como exceso de trabajo. También es especialmente beneficiosa para el cuidado de la piel y para tal fin se elaboran con ella cremas de belleza.

El uso no terapéutico más conocido de la manzanilla es como ingrediente de productos capilares para aclarar y dar brillo a cabellos claros.

Consumo de la manzanilla

La manzanilla se prepara para consumir de muchas formas.

Si bien su uso más conocido es en infusión, también se utiliza en polvo, como tintura, en esencia, como jarabe y macerada en vino, teniendo también diversos usos externos como los baños (tónicos y calmantes, muy eficaces en las dermatosis, en casos de fatiga y en los dolores en general) y el aceite, para fricciones y masajes.

Se utiliza en cosmética para aclarar los cabellos o proporcionar (en caso de que éste ya sea rubio) intensos reflejos dorados.

Recetas con manzanilla

Para preparar una deliciosa infusión de manzanilla, que según dicen, aleja la tristeza, basta con calentar 1/4 de litro de agua hasta que hierva, añadir dos cucharaditas de manzanilla y dejar reposar por cinco minutos. Se beben hasta un máximo de tres tazas por día.

Si se quiere utilizar para realizar enjuagues para llagas en la cavidad bucal, se debe esperar a que esté totalmente fría.

También se puede utilizar la infusión de modo externo aplicándola una vez fría, en forma de compresas, sobre las zonas adoloridas de la piel.

Té de manzanilla

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